Hay momentos en la vida en que una sola decisión, en un solo instante, cambia irremediablemente el curso de las cosas. Cuando decides quererlo, o no quererlo.. Cuando decides tirar para delante, cuando decides mentir, traicionar, ocultar o cruzar la linea. Esa décima de segundo podrá hacer girar todo al lado oscuro e inundarlo de luz. Podría hacer de ti un héroe o un criminal, podría llevarte al cielo o al infierno. Pero siempre sera un lugar desde el cual no podrás volver atrás.
Siempre hay una sonrisa en mi cara.
Siempre hay una sonrisa en mi cara
domingo, 2 de septiembre de 2012
No lo necesitas
Hay cosas que uno no puede hacer solo.. discutir, subirse y sujetar una escalera o doblar una sabana de esas de cama de matrimonio. Yo toda mi vida he pensado que lo ideal era vivir en pareja, por muy extraña que fuera la pareja. De echo hay parejas que acaban conviertiendose en trios, parejas que se van quedando sin pareja y que no se puede evitar el miedo a no estar a la altura, hay parejas imposibles por definicion, por historia o por fisica, aunque no por quimica. O parejas en las que la quimica se ha ido gastando aunque sigan compartiendo una familia, familias donde en algun momento hubo una pareja , parejas que fueron en algun momento y ya no son nada. Y eso es lo que mas miedo da en la vida, cuando la pareja se rompa, sea por lo que sea la primera sensacion que se tiene es de panico, miedo al cambio, a la perdida de control sobre nuestras vidas, un miedo a esa soledad, uno se da cuenta de que la ruptura, puede llevarnos a un lugar mejor, hoy es el primer dia del resto de mi vida, porque desde hoy creo que lo mas importante en esta vida es saber volar solo.
Por muchas noches en blanco que una se dedique a pensar en su biografía sentimental, la verdad es que se encontrara pocas soluciones. Podrá parchear tal o cual una relación, pero al final volverá a pasar lo de siempre.. Que en un momento dado saltara en pedazos, así que lo mejor que nos podría pasar es que las relaciones sentimentales vinieran con fecha de caducidad, como los yogures, asi sabríamos de ante mano cual es la fecha final y no perderíamos el tiempo en inseguridades, sospechas ni discusiones. Nos dedicaremos a disfrutar cada momento hasta la ultima décima de segundo. Aunque si lo piensas, lo bueno de no tener fecha de caducidad es que nos permite seguir soñando con que esta vez si ese yogur pueda conservarse para siempre.
lunes, 4 de junio de 2012
Para siempre compi.
Por donde empezar, hoy quiero hablar de una persona que es muy importante para mi, nos conocimos gracias a mi mejor amiga, historias que pasan. A lo que iba, paso lo tipico que pasa siempre, nos agregamos a las redes sociales y empezamos ha hablar con alguna que otra excusa. Desde el momento que hablamos nos convertimos en compis, que segun mi compi significa que nos queremos mucho y que somos amigos que mas de uno quisiera tener. Una definicion bonita verdad? juju
En fin, que quiero dedicarle esta entrada a mi compi. Que gracias a el estoy feliz todos los dias y se que cuando estoy mal me sacara una sonrisa seguro. Que nos tenemos para todo, lo se. Y que es imposible que nos pasemos dos dias sin hablarnos. Que se que le puedo contar todo porque el sabe guardar secretitos y que lo quiero muchisimo. Y hoy y siempre quiero que este ahi conmigo.
En fin, que quiero dedicarle esta entrada a mi compi. Que gracias a el estoy feliz todos los dias y se que cuando estoy mal me sacara una sonrisa seguro. Que nos tenemos para todo, lo se. Y que es imposible que nos pasemos dos dias sin hablarnos. Que se que le puedo contar todo porque el sabe guardar secretitos y que lo quiero muchisimo. Y hoy y siempre quiero que este ahi conmigo.
sábado, 2 de junio de 2012
Piedras preciosas
Cuantas piedras se cruzan en el camino,que me enseñen a construir mi destino,cuantas veces tropece, me levante.
Sobrevivo, errores del tamaño de una roca, las pulo como joyas para lucir el anillo,con orgullo cualquiera se equivoca pero no todos a la oscuridad le sacan brillo. Que vengan a venderme zafiros y esmeraldas no existe otra como la que yo puli con mi trabajo, mi sudor y mis lagrimas, le di forma al corazon con la textura de un rubí. Libere mis miedos, liberé virtudes con las piedras del destino maduré, otros le dan valor a aquello que la vanidad combija, eso es imitacion y baratija.
Que mas da donde nos lleve este camino y que importa, no tenemos prisa, prefiero tropezar y volver a empezar. Cada estado de animo es una piedra preciosa. Que importa, nos empuja la prisa, puedo tropezar y volver a empezar.
Como cuesta arriesgarse por otra persona, si no encuentras gente de la que fiarte, por fin alguien capaz de hacer que suba al trapecio, alguien por quien arriesgarme.
Nadie me hizo reir asi, me hizo saltar, volar, ni sentir asi, contigo quiero levantar un edificio de cristal, resistente como el metal,
que te mantenga lejos del engaño, de los labios que te hacen daño, lanzo un guiño, estas a mi lado,
quieres compañia? sera mejor buscar algun lugar privado.
Sobrevivo, errores del tamaño de una roca, las pulo como joyas para lucir el anillo,con orgullo cualquiera se equivoca pero no todos a la oscuridad le sacan brillo. Que vengan a venderme zafiros y esmeraldas no existe otra como la que yo puli con mi trabajo, mi sudor y mis lagrimas, le di forma al corazon con la textura de un rubí. Libere mis miedos, liberé virtudes con las piedras del destino maduré, otros le dan valor a aquello que la vanidad combija, eso es imitacion y baratija.
Que mas da donde nos lleve este camino y que importa, no tenemos prisa, prefiero tropezar y volver a empezar. Cada estado de animo es una piedra preciosa. Que importa, nos empuja la prisa, puedo tropezar y volver a empezar.
Como cuesta arriesgarse por otra persona, si no encuentras gente de la que fiarte, por fin alguien capaz de hacer que suba al trapecio, alguien por quien arriesgarme.
Nadie me hizo reir asi, me hizo saltar, volar, ni sentir asi, contigo quiero levantar un edificio de cristal, resistente como el metal,
que te mantenga lejos del engaño, de los labios que te hacen daño, lanzo un guiño, estas a mi lado,
quieres compañia? sera mejor buscar algun lugar privado.
viernes, 25 de mayo de 2012
El baile de la cenicienta
Como siempre, la ciudad se despierta con aliento a humo y con un bostezo que suena a ruido de coches y a gente caminando con prisa por la calle.
Cenicienta apaga el despertador que, con su irritante pitido, la ha arrancado de los sueños que jamás llegará a cumplir. Se levanta y se mira en el espejo del baño, lamentándose de las arrugas que el cansancio de los años ha tallado alrededor de sus bonitos ojos. El padrastro ya se ha ido a trabajar pero ella aún tiene que levantar a las dos hermanas, prepararles el desayuno y llevarlas al colegio. Las niñas, medio dormidas, no hacen ni el intento de ayudarla y se marchan de casa con apenas un "adios" dicho entre dientes.
Cenicienta se recoge el pelo en un moño algo despeinado y se dispone a limpiar toda la casa. Dos horas de duro trabajo después, sale a hacer la compra al mercado. Pero antes, vuelve a mirarse al espejo. El pelo, con un brillo algo apagado, se le pega a la cara brillante por el esfuerzo. Lleva un vestido desgastado por el uso. Hace meses que no se compra nada para ella. Todo se asta en el padrastro y las hermanas.
Termina la mañana. Acaba de volver y ni siquiera ha podido sentarse. Va directamente a la cocina a preparar la comida. El padrastro llega de trabajar y se tira directamente en el sofá, alegando estar demasiado cansado para ayudarla en la cocina. Las hermanas tampoco pueden, están haciendo los deberes y, de todas formas, tampoco querrían hacerlo. Cenicienta friega todos los platos y limpia la cocina. Luego, a pesar de estar en pie desde por la mañana, lleva a las hermanas a jugar al parque.
La tarde acaba. Cenicienta hace la cena. Luego se sientan a comer. Ella quiere ver una película pero echan un partido de fútbol y el padrastro se hace con el mando antes de que pueda decir nada. Después de la cena, vuelve a fregar sola todos los platos y la cocina. Por fin, se va a dormir, agotada. Al día siguiente volverá a empezar, pero está vez será diferente. Esta vez se ha hartado de la rutina y ha ideado un plan. Cenicienta va a ir a un baile.
Por la mañana se compra un magnífico vestido nuevos y unos tacones altísimos para lo que ella esta acostumbrada. Va a la peluquería y se arregla el pelo. Esa noche, el padrastro trabaja hasta tarde y las hermanas se quedan en casa de sus tíos, así que aprovechará para salir de fiesta pero tendrá que volver antes de medianoche si quiere que nadie se entere de lo que ha echo.
Llega la noche y ya está sola en casa. Se viste y se maquilla, recuperando gran parte de su juventud perdida. Y sale. Baila, grita, ríe, conoce gente nueva, bebe y sigue bailando. Por primera vez en años se siente libre y feliz. Esa noche es la princesa de su propio cuento de hadas. Pero suenan las doce. Se le ha hecho tarde enseguida. Corre por la calle aunque los tacones la dificultan notablemente. En el trayecto pierde un zapato pero en lugar de disgustarle, le divierte.
Llega a casa. El cuento ha terminado. La noche del baile se ha acabado. Entra por la puerta. Ni su marido ni sus hijas saben lo ocurrido. Pero como recordatorio para ella quedan mucha imágenes y risas en su memoría , un vestido colgado en una percha y un zapato escondido en el fondo de su camino, que, aunque no es de cristal, es el zapato de una auténtica princesa.
Cenicienta apaga el despertador que, con su irritante pitido, la ha arrancado de los sueños que jamás llegará a cumplir. Se levanta y se mira en el espejo del baño, lamentándose de las arrugas que el cansancio de los años ha tallado alrededor de sus bonitos ojos. El padrastro ya se ha ido a trabajar pero ella aún tiene que levantar a las dos hermanas, prepararles el desayuno y llevarlas al colegio. Las niñas, medio dormidas, no hacen ni el intento de ayudarla y se marchan de casa con apenas un "adios" dicho entre dientes.
Cenicienta se recoge el pelo en un moño algo despeinado y se dispone a limpiar toda la casa. Dos horas de duro trabajo después, sale a hacer la compra al mercado. Pero antes, vuelve a mirarse al espejo. El pelo, con un brillo algo apagado, se le pega a la cara brillante por el esfuerzo. Lleva un vestido desgastado por el uso. Hace meses que no se compra nada para ella. Todo se asta en el padrastro y las hermanas.
Termina la mañana. Acaba de volver y ni siquiera ha podido sentarse. Va directamente a la cocina a preparar la comida. El padrastro llega de trabajar y se tira directamente en el sofá, alegando estar demasiado cansado para ayudarla en la cocina. Las hermanas tampoco pueden, están haciendo los deberes y, de todas formas, tampoco querrían hacerlo. Cenicienta friega todos los platos y limpia la cocina. Luego, a pesar de estar en pie desde por la mañana, lleva a las hermanas a jugar al parque.
La tarde acaba. Cenicienta hace la cena. Luego se sientan a comer. Ella quiere ver una película pero echan un partido de fútbol y el padrastro se hace con el mando antes de que pueda decir nada. Después de la cena, vuelve a fregar sola todos los platos y la cocina. Por fin, se va a dormir, agotada. Al día siguiente volverá a empezar, pero está vez será diferente. Esta vez se ha hartado de la rutina y ha ideado un plan. Cenicienta va a ir a un baile.
Por la mañana se compra un magnífico vestido nuevos y unos tacones altísimos para lo que ella esta acostumbrada. Va a la peluquería y se arregla el pelo. Esa noche, el padrastro trabaja hasta tarde y las hermanas se quedan en casa de sus tíos, así que aprovechará para salir de fiesta pero tendrá que volver antes de medianoche si quiere que nadie se entere de lo que ha echo.
Llega la noche y ya está sola en casa. Se viste y se maquilla, recuperando gran parte de su juventud perdida. Y sale. Baila, grita, ríe, conoce gente nueva, bebe y sigue bailando. Por primera vez en años se siente libre y feliz. Esa noche es la princesa de su propio cuento de hadas. Pero suenan las doce. Se le ha hecho tarde enseguida. Corre por la calle aunque los tacones la dificultan notablemente. En el trayecto pierde un zapato pero en lugar de disgustarle, le divierte.
Llega a casa. El cuento ha terminado. La noche del baile se ha acabado. Entra por la puerta. Ni su marido ni sus hijas saben lo ocurrido. Pero como recordatorio para ella quedan mucha imágenes y risas en su memoría , un vestido colgado en una percha y un zapato escondido en el fondo de su camino, que, aunque no es de cristal, es el zapato de una auténtica princesa.
sábado, 19 de mayo de 2012
De vuelta a casa contando estrellas,todo me da vueltas mientras pienso en lo perdidos que estamos.
De vuelta a casa de madrugada,todo lo que digas y en la forma en que lo digas no importa.
Dices otra vez, que no hay forma de hacerte comprender y esque hay veces que enloqueces sin
querer mientras yo salgo corriendo al ayer.
Si no vas a venir, avisame pronto, que yo quiero bailar,solo quiero olvidar toda esta situacion.
Mientes tan bien que ya no te creo,no hay distancia en el destino ya que estas en mi camino me
estorbas. De vuelta a casa de madrugada casi todo lo que digas y en la forma en que lo digas no importa
Nadie puede darme cuerda como tu, solo quiero bailar, quiero olvidar todo esta situacion.
miércoles, 25 de abril de 2012
Gracias a El
Por donde empezar,
Gracias a él, lo consegui, consegui hacerme mas fuerte, saboreé la diversion, volverme a reir hasta no parar nunca, no preocuparme por lo que digan o hagan los demas, pensar en mi misma, cuidarme mas, pasar de todo.
Pensareis que estoy hablando de algun amigo especial y si, es especial, pero no de esa forma de los que van cogidos de la mano y dandose besos hasta que sus labios se sequen, no, es de esa forma en la que lo maximo que pueden hacer entre ellos es abrazarse, besuquearse en los mofletes, que aunque haya alguna pelea entre ellos siempre vuelven a unirse, esa persona especial con la que compartes toda tu vida, tus secretos, tus intimidades mas intimas, la que sabe que te va a ayudar, la que va estar ahi siempre y que sabes que cada vez que lo necesites va estar ahi.
Y hoy, quiero darle las gracias y decirle que por favor no se vaya de mi vida.
Te quiero.
Gracias a él, lo consegui, consegui hacerme mas fuerte, saboreé la diversion, volverme a reir hasta no parar nunca, no preocuparme por lo que digan o hagan los demas, pensar en mi misma, cuidarme mas, pasar de todo.
Pensareis que estoy hablando de algun amigo especial y si, es especial, pero no de esa forma de los que van cogidos de la mano y dandose besos hasta que sus labios se sequen, no, es de esa forma en la que lo maximo que pueden hacer entre ellos es abrazarse, besuquearse en los mofletes, que aunque haya alguna pelea entre ellos siempre vuelven a unirse, esa persona especial con la que compartes toda tu vida, tus secretos, tus intimidades mas intimas, la que sabe que te va a ayudar, la que va estar ahi siempre y que sabes que cada vez que lo necesites va estar ahi.
Y hoy, quiero darle las gracias y decirle que por favor no se vaya de mi vida.
Te quiero.
De los errores se aprende
Y si, acabo de comenzar una nueva vida.
Antes solo me preocupaba de tus pensamientos, de lo que sentias, de tus sentimientos hacia mi, pero me he dado cuenta que eso no vale la pena, que si de verdad me hubieras querido, no me harias sufrir, no me harias pasarlo mas y dejar que llore por cosas que no tienen razón.
Ahora sé que tengo que pensar en otras cosas que no seas tu, por ejemplo, olvidarme de ti. Seria un paso muy grande pero puesto que no tengo alzheimer no creo que lo consigue en menos de un minuto, asi que me centrare en otra cosa, como los amigos, estudios, familias, ect.
Ya no seras mi centro de atencion, perdiste mis miradas y mis sonrisas, perdiste mis te quieros, mis abrazos, mis besos, todo.
Aunque te quise como a nadie, fuiste un mierda conmigo y me he dado cuenta tarde, pero se que no me volvera a pasar, que una persona aprende de sus errores y si, yo lo he aprendido y sé que no debo caer en la misma piedra. Y porsupuesto volveria a repetir ese mismo error pero no contigo.
Antes solo me preocupaba de tus pensamientos, de lo que sentias, de tus sentimientos hacia mi, pero me he dado cuenta que eso no vale la pena, que si de verdad me hubieras querido, no me harias sufrir, no me harias pasarlo mas y dejar que llore por cosas que no tienen razón.
Ahora sé que tengo que pensar en otras cosas que no seas tu, por ejemplo, olvidarme de ti. Seria un paso muy grande pero puesto que no tengo alzheimer no creo que lo consigue en menos de un minuto, asi que me centrare en otra cosa, como los amigos, estudios, familias, ect.
Ya no seras mi centro de atencion, perdiste mis miradas y mis sonrisas, perdiste mis te quieros, mis abrazos, mis besos, todo.
Aunque te quise como a nadie, fuiste un mierda conmigo y me he dado cuenta tarde, pero se que no me volvera a pasar, que una persona aprende de sus errores y si, yo lo he aprendido y sé que no debo caer en la misma piedra. Y porsupuesto volveria a repetir ese mismo error pero no contigo.
martes, 20 de diciembre de 2011
Tal vez podríamos llamarlo indiferencia.
Me da igual si te perdiste o te encontraste. No me importa en absoluto si estudias, trabajas o te dedicas a tocarte las pelotas durante todo el día. Me la suda si te hiciste popular, si alguna se fijó en ti o si te consideran la persona más baja del mundo; que es más bien lo que yo pienso que eres. Que ya no me muero por ti; ahora, si tu quieres ir diciendo por ahí que yo lo hacía, no me importa. Me da lo mismo si te las das de valiente, de chulo o te gusta ir haciendo el moñas por ahí. Que ya no me acuesto en mi cama con el móvil en la mano, esperando ese puto mensaje que nunca llegaría. Ya no espero con ansia el momento en el que vea tu nombre en la lista de conectados del chat. Ya no me conecto cada dos por tres al Tuenti esperando ese maldito privado que jamás me enviarías. No tengo algún recuerdo bonito de ti; es más, ni si quiera creo que tenga algún recuerdo. Los borré. Pum. Eliminados. Me causas tanto odio, rencor e indiferencia que creo que mi mente borró absolutamente todo lo que tenga que ver contigo. Que al verte, ya no me tiemblas las piernas, ni si quiera se me acelera el corazón ni un poquito, ya no me entra ese cosquilleo en el estómago insoportable al igual que antes, ya no causas nada en mí. Como ya te dije; puedes ir por ahí haciendo lo que te dé la gana, estampando coches, dándote cabezazos en las paredes, gritando a los cuatro vientos que me odias, que en serio; ya no me importas en absoluto.
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